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Tras un 2025 marcado por bajo crecimiento económico, incertidumbre en política pública y riesgos comerciales derivados de los aranceles, la economía mexicana se perfila hacia una recuperación gradual en 2026, apoyada en la fortaleza de sus exportaciones, la resiliencia del consumo y una mayor claridad en el entorno externo.

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De acuerdo con José Carlos Sánchez, economista en jefe de HSBC México, aunque persisten desafíos relevantes, los activos mexicanos han mostrado un desempeño favorable y las perspectivas para este año se mantienen positivas.

 

El analista de HSBC México proyecta un crecimiento del PIB de 1.5% en 2026, por encima del consenso del mercado. Este escenario se sustenta en la fortaleza del sector servicios —especialmente turismo—, una recuperación gradual de la manufactura, el dinamismo de las exportaciones y un consumo privado que se mantiene estable.

 

Uno de los principales focos de atención es la relación comercial con Estados Unidos. Actualmente, México enfrenta aranceles estadunidenses de hasta 25% en autos y camiones ligeros, 50% en acero, aluminio y cobre, y hasta 25% en productos de madera, lo que implica que más del 45% de las importaciones estadunidenses desde México estén sujetas a medidas sectoriales. Sin embargo, Sánchez explica que el impacto efectivo es menor, ya que alrededor del 83% de las exportaciones mexicanas están protegidas por el T-MEC, lo que reduce el efecto real de los aranceles a cerca de 5 por ciento.

En respuesta, México incrementó aranceles de hasta 50% a más de mil 400 productos provenientes de países sin tratado comercial, principalmente de China, con el objetivo de proteger a la industria local y atender preocupaciones del gobierno estadunidense sobre el ingreso indirecto de productos asiáticos.

 

 

Bajo este contexto, el T-MEC será un factor clave en el desempeño económico. La primera revisión formal del tratado iniciará el 1 de julio de 2026. Si los tres países alcanzan un acuerdo, el convenio se extendería hasta 2042; de lo contrario, se abriría un periodo de revisiones anuales hasta 2036.

 

Para Sánchez, la incertidumbre en torno a este proceso afectó la inversión en 2025, pero una revisión exitosa podría detonar una mayor confianza y flujos de capital en la segunda mitad de 2026.

 

En materia de precios, el especialista de HSBC prevé que la inflación cierre 2026 en 4.4%, por encima del consenso, debido al impacto potencial de los nuevos aranceles a productos importados, así como a la persistencia de presiones en los precios de los servicios.

Respecto a la política monetaria, Sánchez señala que Banxico ha llevado la tasa de referencia a un nivel neutral de 7 por ciento. Aunque existe poco margen para recortes adicionales, podrían darse ajustes si la economía se debilita más de lo previsto o si el peso se mantiene fuerte.

Finalmente, anticipa que el peso mexicano continúe mostrando fortaleza frente a otras monedas emergentes y podría cerrar 2026 alrededor de 17.25 pesos por dólar, aunque con episodios de volatilidad asociados a la revisión del T-MEC.