Ricardo Delfín, socio líder de Clientes y Mercado de KPMG México, señaló que, si bien el nearshoring ha mostrado avances y retrocesos en distintos momentos, la percepción entre los directivos es que se trata de una tendencia estructural que sigue vigente.
Durante la conferencia Perspectivas de la Alta Dirección en México 2026 expresó que ello responde a factores que han hecho de México un destino atractivo para la recomposición de las cadenas de suministro globales, entre los que destacan su ubicación geográfica privilegiada, un balance competitivo entre costo y calidad de la mano de obra, así como su carácter de economía abierta y un entorno sociopolítico estable.
A su vez, Gerardo Roja, socio líder de Asesoría de KPMG México, subrayó que uno de los principales retos para el país es reactivar la inversión en nuevos proyectos, particularmente en infraestructura, tras un periodo de aletargamiento observado durante el último año. En su opinión, el desarrollo de infraestructura es clave para detonar de manera más decidida las oportunidades asociadas al nearshoring.
También, resaltó un renovado interés en esquemas de cooperación entre los distintos niveles de gobierno —federal, estatal y municipal— y la iniciativa privada, a través de modelos que aún se encuentran en desarrollo, pero que podrían sentar las bases para el relanzamiento de proyectos estratégicos en los próximos meses y años.
Finalmente, ambos especialistas coincidieron en que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un catalizador clave para los planes de inversión. La definición de este proceso podría contribuir a reducir la incertidumbre y a detonar decisiones de largo plazo, particularmente en sectores vinculados al comercio exterior y a las cadenas de suministro regionales.