El Fondo Nacional de Fomento al Turismo señaló que la planeación ambiental del tren consta de cinco estrategias, una es la conservación, aprovechamiento y recuperación de ecosistemas.

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Los trabajos del Tren Maya tienen un compromiso ambiental, manifestó el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur)y añadió que el proyecto no lo está planteando el Fonatur que hizo Cancún, “este proyecto lo está haciendo un Fonatur con un compromiso ambiental y social que no busca repetir los modelos de explotación absurdos de antes”.

En este sentido, Rogelio Jiménez Pons, titular del organismo, subrayó que ”el tren no pasa por la selva, que pasará por las vías existentes y tiene contemplados decenas de pasos de fauna que permitirán el libre tránsito de las especies que quedaron desconectadas cuando se ensancharon las carreteras”.

Por lo que la infraestructura no se prestará al saqueo de especies, afirmó el funcionario en el foro ‘Tren Maya: Entre el equilibrio ecológico y el desarrollo económico’, donde destacó que la naturaleza del proyecto es el ordenamiento territorial. Fonatur insistió en que la planeación ambiental del tren consta de cinco estrategias, una es la conservación, aprovechamiento y recuperación de ecosistemas. “El proyecto está planeado para ser responsable con el medio ambiente y recuperar ecosistemas que han sido fragmentados en el pasado”.

No obstante, investigadores y académicos de 91 instituciones mexicanas y extranjeras advirtieron deficiencias en la ‘Manifestación de Impacto Ambiental Modalidad Regional (MIA-R) Tren Maya Fase 1 Palenque-Izamal', presentada por el gobierno federal. Consideraron que el proyecto no tiene condiciones para llegar a buen término, pues el daño que causará no compensa ninguno de sus buenos propósitos.

“La MIA-R (2020) presentada no reúne condiciones suficientes para establecer los modos, procedimientos y metodologías para garantizar que el proyecto Tren Maya, que incluye el tren, los polos de desarrollo y los proyectos complementarios, logre generar los beneficios que se propone y evitar los daños graves e irreversibles”, afirmaron.

De acuerdo que con una publicación de Reforma, en un estudio de 59 páginas, los especialistas señalaron que mientras se proponen 40 pasos de fauna, habrá 146 para autos y que no hay información que respalde la efectividad del número, tipo y ubicación de los primeros para evitar los efectos de barrera y borde que causará el proyecto. Acusan además que no hay claridad sobre las medidas de solución al daño socioambiental ya provocado por el turismo y las actividades agropecuarias que recurren a la tala de partes de selva y en general de la mancha forestal de la región.

A esta opinión, se sumó la de la Confederación Patronal de la República Mexicana, que señaló que proyectos como la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya no cuentan con los estudios de impactos ambientales necesarios, mismos que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales no ha realizado para evaluar las obras de infraestructura.