Grupo Aeroportuario del Pacífico anunció el inicio del proceso para constituir una Fibra enfocada en infraestructura aeroportuaria, con el objetivo de obtener nuevos recursos para financiar la expansión y modernización de sus terminales en México.
Con esta estrategia, GAP pretende fortalecer las fuentes de financiamiento para ejecutar su Programa Maestro de Desarrollo 2026-2029, el cual contempla inversiones cercanas a 40,000 millones de pesos destinadas a ampliar capacidad operativa, infraestructura y servicios en sus aeropuertos.
La empresa explicó que los recursos obtenidos mediante una primera emisión de la Fibra serían utilizados para complementar las inversiones previstas en sus terminales aéreas, además de los mecanismos de financiamiento tradicionales que ha utilizado en los últimos años en el mercado bursátil.
Entre las obras contempladas dentro del programa destacan ampliaciones de terminales de pasajeros, incremento en filtros de seguridad y accesos, nuevas posiciones para aeronaves y mejoras en pistas y áreas operativas.
Especialistas consideran que el anuncio refleja el creciente interés de empresas de infraestructura por utilizar vehículos similares a las fibras para monetizar activos de largo plazo y atraer capital institucional, especialmente en sectores con flujos estables y alta demanda, como el aeroportuario.
Además del fortalecimiento operativo, GAP destacó que estas inversiones tendrían efectos económicos en las regiones donde opera, mediante la generación de empleos directos e indirectos, así como mayor actividad económica alrededor de los aeropuertos.
Actualmente, GAP administra 12 aeropuertos en la región Pacífico de México, entre ellos Guadalajara, Tijuana, Puerto Vallarta, Los Cabos, Hermosillo, Guanajuato y Mexicali. La compañía también tiene presencia internacional en Jamaica, donde opera los aeropuertos de Montego Bay y Kingston.
El grupo aeroportuario cotiza tanto en la Bolsa Mexicana de Valores bajo la clave GAP, como en la Bolsa de Nueva York con el símbolo PAC.
Analistas del mercado consideran que la eventual colocación de FIBRA GAP podría convertirse en una de las operaciones más relevantes dentro del sector de infraestructura en México, en un contexto donde las fibras continúan ampliando su participación más allá de activos inmobiliarios tradicionales como oficinas, centros comerciales e inmuebles industriales.
La operación todavía se encuentra en etapa inicial y dependerá de autorizaciones regulatorias, condiciones de mercado y la estructura final que determine la compañía para la emisión del vehículo de inversión.