El nuevo impuesto que impondría el Gobierno de Claudia Sheinbaum afectará a miles de repartidores, restaurantes, pequeños comercios, plataformas de pago, logística, última milla, venta a domicilio y mercados en línea (marketplaces).

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Posterior a que el Gobierno de la Ciudad de México, que preside Claudia Sheinbaum Pardo informó que analiza la aplicación de un impuesto de 2% a las apps de reparto o delivery como Amazon, Uber Eats, Rappi, Didi Food o Jüsto, más de 9 organismos y asociaciones empresariales rechazaron la propuesta, ya que generará un impacto negativo en miles de negocios, repartidores y en los precios a los consumidores.

Las asociaciones consideraron que lo anterior implica un nuevo obstáculo a la innovación para la capital, pues atenta contra los esfuerzos de acompañar la reactivación económica en un periodo complejo como lo ha sido la pandemia.

Además, dijeron los emprendedores, contraviene la política del Gobierno federal de no crear nuevos impuestos, así como los acuerdos adquiridos por México ante la OCDE de no establecer más impuestos a la economía digital.

En las asociaciones que levantaron la voz están la Asociación de Internet MX (AIMX), la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), la Asociación Fintech México (FTMX), la Coparmex Ciudad de México, la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO), Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).

Además, la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce) y la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI) entre otras.

¿Ciudad de derechos?

“El impuesto local por usar la calle no tiene precedente y es inconstitucional; además, va en contra del principio de equidad tributaria y es una medida que daña a la economía digital, limitando la creación de valor económico y social, la cual, más allá de beneficiar a los usuarios y consumidores finales, los afecta en gran medida”, señalaron los empresarios y las firmas afectadas.

Agregaron que este impuesto afectará a las plataformas intermediarias y de miles de restaurantes, micro y pequeñas empresas, lo que tendrá inevitablemente un impacto en los precios que pagan los consumidores finales.

Además, el impuesto se sumará a la alta inflación que presenta el país, al estar por encima del 7.2%, que es la más alta en los últimos 20 años, además que afectará  a miles de repartidores que han encontrado en las apps un medio de generación ganancias en estos tiempos de pandemia, apuntaron.

Con el nuevo impuesto del autollamada cuarta transformación (4T), aumentarían los costos para comercios, restaurantes, plataformas de pago, logística,  última milla, venta a domicilio y mercados en línea (marketplaces), entre otras.

Además, el gravamen incrementaría los costos para el comercio minorista, lo que podría desincentivar el crecimiento de este sector que está generando un beneficio para la población por todos los incentivos que ofrece aunado a la creación de nuevas fuentes de ingreso.