Así lo concluye el informe Panorama Inmobiliario México 2026, elaborado por 4S Real Estate, un estudio basado en la encuesta anual aplicada a desarrolladores y líderes del sector, donde se anticipa que la vivienda seguirá siendo el eje estructural del Real Estate en el país, particularmente en los segmentos social, económico y medio, impulsados por la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de productos más asequibles. En contraste, los segmentos residenciales altos mostrarían un menor dinamismo durante el año.
El informe señala que la vivienda vertical se ubicará en segundo lugar en el ranking de nuevos proyectos, seguida por hotelería y turismo. Aun así, ambos sectores —industrial y vivienda— se mantendrán muy cercanos en relevancia, como ha ocurrido en los últimos años, reflejando una reconfiguración del mercado más que un desplazamiento entre segmentos.
Con lo que respecta a los factores de riesgo, los líderes del sector identifican a la inseguridad y la complejidad regulatoria como los principales elementos que podrían afectar la actividad inmobiliaria en 2026. Procesos largos, permisos limitados y falta de claridad normativa continúan generando rezagos en el desarrollo de nuevos proyectos, lo que subraya la necesidad de avanzar hacia esquemas regulatorios más ágiles y transparentes.
En el segmento habitacional, la generación millennial se consolida como el principal motor de la demanda: siete de cada diez empresas del sector la identifican como el mercado más relevante para 2026. En este contexto, precio y ubicación siguen siendo determinantes clave de compra, mientras que conceptos como conectividad, comunidad y propósito ganan peso en la decisión del consumidor.
Finalmente, el estudio destaca oportunidades en nichos como Multifamily, Co-living y Senior Living, donde persiste una brecha entre la demanda potencial y la oferta actual, lo que abre espacio para nuevos desarrollos especializados en un mercado cada vez más segmentado y exigente.

