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El Mundial 2026 elevó las tarifas hoteleras, pero no alcanzó la ocupación esperada en CDMX, Guadalajara y Monterrey. El sector analiza las causas y los retos para el turismo.

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Para la industria hotelera de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, haber sido sede de la Copa Mundial de Futbol de la FIFA 2026 dejó resultados por debajo de las expectativas.

Así lo señaló Jorge Paoli, presidente de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras, durante la presentación "Desempeño de Rentas Vacacionales y Hotelería en México durante el Mundial".

Para el dirigente, la parte positiva fue la organización del evento, que favorecerá al turismo y que, además, "ha implicado una contribución al PIB nacional que, en un contexto en el que el país está creciendo poco, sin duda ayuda y es muy benéfica en diversos sentidos".

 

La ocupación hotelera en las tres sedes se mantuvo en niveles similares a los del año pasado. "Quizá algunas asociaciones reporten cifras un poco menores cuando presenten los datos específicos por ciudad, pero donde hubo un beneficio bastante más claro, que calculamos alrededor del 43%, fue en la tarifa. Sí hubo un beneficio económico, pero para la industria hotelera fue bastante inferior al que se esperaba", enfatizó el directivo.

 

La industria hotelera había proyectado ocupaciones de entre 80 y 90% durante las fechas del Mundial. Esas fueron las cifras con las que se trabajó y se planificó junto con las autoridades; sin embargo, las ocupaciones oscilaron entre 57 y 65%, dependiendo de la ciudad.

En un balance final, la industria hotelera no alcanzó los resultados esperados por tres causas principales.

La primera fue que ninguna de las selecciones cuyas aficiones históricamente generan una demanda importante durante los mundiales —Inglaterra, Francia, Brasil, Argentina y Portugal— jugó en México durante la fase de grupos, lo que redujo la llegada de viajeros al país.

La segunda fue el alto costo de los boletos en los estadios. Incluso, el Financial Times calificó al torneo como un Mundial hipercomercializado. Las tarifas dinámicas utilizadas por la FIFA elevaron los precios a niveles históricos, dejando fuera a muchos segmentos de aficionados.

El tercer factor fue el desplazamiento de la demanda. Las tres ciudades sede reciben principalmente turismo de negocios, pero muchos viajeros corporativos decidieron posponer o cancelar sus viajes ante la complejidad de la movilidad y el incremento en los precios.

 

A ello se sumó la cancelación de habitaciones previamente bloqueadas por la FIFA. Los hoteles anticiparon una alta demanda con base en esas reservaciones, lo que generó una percepción de ocupación prácticamente llena. Sin embargo, cuando la FIFA liberó esos bloqueos, el tiempo disponible ya no fue suficiente para comercializar nuevamente las habitaciones.

 

La parte positiva

Por otra parte, Paoli reconoció que el gobierno realizó una buena labor en la organización del evento, pese a los retos que enfrentó, como los posibles bloqueos del CNTE.

"Se generó un activo que para el turismo y para el país, en el largo plazo, es muy relevante e importante. La imagen que se logró transmitir fue la de un país hospitalario, seguro y con muchas cosas que ofrecer. Esa imagen quedó muy positivamente posicionada y debemos capitalizarla hacia adelante".

Agregó que México ha perdido participación en su principal mercado emisor de turistas, Estados Unidos, situación que se refleja principalmente en destinos como Cancún, Puerto Vallarta y Los Cabos.

"Esta buena organización y la reputación que se logró construir nos dan la oportunidad de seguir trabajando para recuperar ese mercado de Estados Unidos, que genera un gran valor para el país y es el que más gasta, particularmente el turista que llega por vía aérea".

Los números

 

Respecto a la ocupación y las tarifas promedio durante el Mundial, Miguel Fong, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, informó que la Ciudad de México registró una ocupación promedio de 67.69% durante los cinco días en los que albergó partidos.

 

Durante todo junio de 2026, la ocupación promedio fue de 56.4%, frente al 58.8% registrado en junio de 2025. No obstante, la tarifa promedio pasó de 1,600 pesos en junio de 2025 a 2,563 pesos en el mismo mes de 2026, lo que representó un incremento de 40%, pese a la reducción de poco más de dos puntos porcentuales en la ocupación.

Por su parte, en Guadalajara, la ocupación promedio de junio cerró en 55%, mientras que durante los cuatro días de partidos alcanzó 77%. En junio de 2025 la ocupación fue de 63%, por lo que este año se ubicó ocho puntos porcentuales por debajo. Sin embargo, la tarifa promedio aumentó de 1,850 a 2,576 pesos, equivalente a un incremento cercano a 40 por ciento.

Y en Monterrey, Jesús Nader, presidente de la Asociación de Hoteles de Nuevo León, indicó que la tarifa hotelera aumentó 30% durante junio respecto al año anterior. La ocupación registró picos de entre 72 y 80% durante los días de los partidos, dependiendo del encuentro; sin embargo, el promedio mensual fue de 64%, una cifra muy similar a la del año anterior.

 

 

Renta vacacional

Sobre el desempeño de las rentas vacacionales frente a la hotelería tradicional, Francisco Madrid, del Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC), señaló que este tipo de alojamiento continúa creciendo bajo un esquema con bajas barreras regulatorias, lo que, afirmó, no solo afecta a los trabajadores del sector hotelero, sino también a la convivencia en zonas habitacionales y a la generación de empleos formales.

"Estos empleos son formales, algo que no ocurre de la misma manera en las rentas vacacionales. Además, existe un mayor riesgo en la comisión de delitos de alto impacto debido a la dificultad para garantizar la identidad de quienes ocupan estos inmuebles, lo que puede facilitar actividades como la trata de personas o la explotación sexual", comentó Madrid.

 

Para Jorge Paoli, el negocio de las rentas vacacionales tiene implicaciones que van mucho más allá del Mundial.

 

"Hemos avanzado. La Ciudad de México ya cuenta con una legislación y reconocemos el trabajo de la autoridad, porque existe mucha presión de algunas empresas para evitar que este mercado sea regulado.

"Nosotros estamos a favor de que existan las rentas vacacionales. Pensamos que son un modelo que debe formar parte de cualquier ecosistema turístico. Es positivo que una persona tenga la opción de hospedarse en un hotel o en una renta vacacional; es un complemento y no debería convertirse en una competencia desleal.

"El problema es que un negocio pretende presentarse como si no lo fuera y, por ello, no siempre respeta los planes de desarrollo urbano ni considera los efectos sobre las comunidades locales.

"Ahí está la diferencia. No cuestionamos la existencia del modelo, que es positivo y complementario para cualquier destino turístico competitivo. Lo que necesitamos es seguir avanzando en su regulación, como ya ha ocurrido en otros países.

 

"Por ello, hacemos un llamado a las autoridades de los distintos estados para seguir construyendo una regulación que proteja a los turistas, a la población local y a la oferta de vivienda, evitando que las rentas alcancen precios prohibitivos para quienes habitan esas comunidades", puntualizó.