SHCP reducirá la carga fiscal en el Derecho de Utilidad Compartida (DUC) para bajarlo a 40% desde el 52%; habrá aportaciones patrimoniales del Gobierno Federal utilizando liquidez.

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El Gobierno Federal de la autollamada cuarta transformación (4T) anunció un arriesgado plan para rescatar a una de las empresas más endeudadas del mundo, Petróleos Mexicanos (Pemex) a través de varias maniobras que serán operadas desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Para el plan, la 4T argumenta que PEMEX es “un activo público y rentable” (sic) que en el tercer trimestre de 2021 reportó un margen EBITDA de 34%.

“Desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se ha priorizado la atención a tres grandes retos estructurales  (…) i) una alta carga fiscal, muy superior a la de cualquier empresa petrolera en el mundo; ii) un alto nivel de deuda financiera y altos requerimientos de flujo para cubrir el costo financiero; y, iii) falta de recursos para ejecutar las inversiones de capital necesarias”.

Para ello, la dependencia, anunció que reducirá la carga fiscal de la empresa, en el Derecho de Utilidad Compartida (DUC) para reducirlo de 52% a 40%; reducirá la deuda a través de aportaciones patrimoniales del Gobierno Federal, utilizando excedentes de liquidez; y reducirá el riesgo de refinanciamiento de la Empresa con el uso y potenciación de aportaciones patrimoniales del Gobierno Federal para operaciones de manejo de pasivos.

Recompra de activos

Hacienda anunció, entre las medidas “una operación de recompra y manejo de pasivos principalmente enfocado en la parte corta y media de la curva de rendimientos de la Empresa”.

En esta operación, PEMEX brinda a los tenedores de bonos en dólares la opción de intercambiar bonos con vencimiento entre 2024 y 2030 por una combinación de un nuevo bono a 10 años y efectivo, y ofrece recomprar bonos con vencimiento entre 2044 y 2060. 

En línea con lo anterior, el Gobierno Federal estaría llevando a cabo una aportación patrimonial hasta por 3,500 millones de dólares.

Con esta operación, la SHCP y PEMEX lograrán: i) reducir el monto de la deuda externa; ii) mejorar el perfil de vencimiento de la empresa a corto y mediano plazo; y, iii) recomprar ciertos bonos de la Empresa por debajo de par, con la finalidad de disminuir el costo financiero de la empresa para los siguientes años.

La operación no contempla refinanciar los vencimientos de 2022 y 2023, dado el compromiso por parte de la SHCP para asegurar el presupuesto de apoyo a PEMEX con las aportaciones patrimoniales necesarias para cubrirlas.

Otras de las medidas serán:

  1. Se reformulará plan de negocios para fortalecer la posición financiera de PEMEX en el mediano y largo plazo.
  2. Se implementarán mecanismos y estructuras financieras: i) que permitan al Sector Público co-invertir en proyectos de exploración y extracción para asegurar la disponibilidad de una plataforma de producción robusta; y, ii) que permitan mejorar la estructura de la deuda de la Empresa.
  3. Cambios recientes en la estructura corporativa y Dirección de la Empresa, encaminados a lograr la consecución de los objetivos planteados, así como lograr los consensos necesarios dentro y fuera de la Empresa para estos fines.

Cabe recordar que Petróleos Mexicanos (Pemex) es una de las 10 empresas más endeudadas del mundo, que al menos hasta julio, ocupaba la novena posición al arrastrar una deuda financiera de 116,800 millones de dólares (mdd), de acuerdo con un conteo elaborado por la calificadora de riesgo crediticio, Moody’s.

En deuda ajustada, que contempla pensiones de sus trabajadores, la compañía se ubica en el segundo lugar entre las corporaciones más endeudadas con 189,000 mdd.