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La Copa Mundial de Futbol tuvo un impacto limitado sobre el consumo de los hogares mexicanos durante junio. Aunque el evento impulsó el gasto en entretenimiento y contribuyó de manera transitoria a la actividad de algunos sectores, no fue suficiente para revertir la debilidad que mantiene la demanda interna, de acuerdo con un análisis de BBVA Research.

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El Indicador de Consumo Big Data (ICBD) de BBVA Research registró en junio una disminución mensual de 0.2% en términos reales y una caída anual de 4.9%, acumulando cinco meses consecutivos de contracción.

 

Para la institución financiera, si bien los primeros indicadores del segundo trimestre apuntan a que la Copa del Mundo favoreció temporalmente la construcción, gracias al gasto en infraestructura y servicios relacionados con el evento, ese impulso no se tradujo en una recuperación generalizada del consumo privado.

 

BBVA Research señala que durante el segundo trimestre persistió la estabilidad del gasto de los hogares, reflejada en una menor afluencia a establecimientos físicos. En junio, el consumo en tiendas presenciales retrocedió 0.9% respecto al mes previo, su mayor caída desde febrero, mientras que a tasa anual disminuyó 3.8 por ciento. 

 

Por segmentos, el comportamiento del gasto fue heterogéneo. El rubro de entretenimiento fue el principal beneficiado por el Mundial, con un incremento mensual de 16.5% y un crecimiento anual de 24.8%, el más elevado desde octubre de 2025.

 

En contraste, los servicios turísticos mostraron un desempeño negativo. El gasto en hoteles cayó 10.5% mensual y el de restaurantes retrocedió 4.9%, lo que evidencia que el evento deportivo no generó un impulso significativo para toda la actividad vinculada al turismo.

 

 

Respecto al consumo de bienes, el gasto en alimentos avanzó 0.2% mensual y 4.3% anual, mientras que el destinado al cuidado de la salud aumentó 0.7% respecto a mayo y 5.7% frente al mismo mes de 2025.

Otro indicador que refleja la moderación del consumo fue el gasto en gasolina, considerado un indicador de movilidad, que disminuyó 2.5% mensual y 5.6% anual, acumulando 15 meses consecutivos de caídas.

 

BBVA Research prevé que la debilidad de la demanda interna persistirá durante la segunda mitad de 2026, debido al lento crecimiento del empleo formal, el menor dinamismo de la masa salarial real y la cautela de los consumidores ante un entorno de incertidumbre.

 

Finalmente, el análisis de la institución anticipa una recuperación gradual hasta 2027, conforme mejore la actividad industrial y sus efectos se extiendan al sector servicios.