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La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanza en un entorno de mayor alineación estratégica entre México y Estados Unidos, aunque bajo un nuevo paradigma comercial marcado por tensiones arancelarias, seguridad regional y reconfiguración industrial.

En un entorno global marcado por mayor volatilidad e incertidumbre, México mantiene un amplio potencial de crecimiento, pero sigue atrapado en una trayectoria por debajo de su capacidad, inercia que se podrá romper con mayor inversión privada nacional.

México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos, alcanzando una participación histórica de 16.9% de las importaciones totales de EE.UU. durante marzo de 2026.

La presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha un nuevo paquete de medidas para detonar la inversión en el país, como parte del denominado Plan México, con el objetivo de reducir la burocracia, acelerar proyectos y fortalecer el entorno de negocios.

La economía de México inició el 2026 con signos de debilidad, misma que se extendió a los tres grandes sectores productivos, interrumpiendo cuatro trimestres consecutivos de crecimiento.