|  

La revisión del T-MEC representa una oportunidad para fortalecer la infraestructura industrial de México. AMPIP destaca la necesidad de energía, agua, conectividad y certeza regulatoria para atraer inversión.

2 No me gusta0

La integración con América del Norte seguirá siendo clave para atraer inversiones, pero el país necesita garantizar energía, agua, conectividad y certeza regulatoria para mantener su competitividad.

 

En medio del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el principal desafío para México no será únicamente conservar las ventajas del acuerdo comercial, sino fortalecer las condiciones internas que permitan seguir atrayendo inversiones manufactureras y logísticas de largo plazo.

 

Así lo señaló la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), tras la conferencia impartida por el exsecretario de Economía y exjefe negociador del T-MEC, Ildefonso Guajardo, ante integrantes del organismo.

Durante su participación, Guajardo explicó que el entorno global ha cambiado significativamente en los últimos años. Si antes las empresas tomaban decisiones de inversión principalmente con base en la reducción de costos, ahora factores como la resiliencia de las cadenas de suministro, la seguridad nacional y la confiabilidad de las regiones productivas tienen un peso cada vez mayor.

Y, de acuerdo con el exfuncionario, las disrupciones provocadas por la pandemia evidenciaron la necesidad de construir cadenas de valor más resistentes y menos vulnerables a interrupciones, lo que ha modificado la forma en que las compañías evalúan nuevas ubicaciones para sus operaciones.

En este contexto, destacó que la integración económica de América del Norte seguirá siendo uno de los principales activos de México para competir por nuevas inversiones.

Una nueva etapa para el mercado industrial

La visión planteada por Guajardo coincide con el análisis que AMPIP ha realizado sobre la evolución del mercado inmobiliario industrial en México.

 

Según la asociación, el país está entrando en una nueva fase de desarrollo industrial en la que la demanda de espacios continúa creciendo, pero las empresas buscan algo más que naves industriales disponibles. Los inversionistas requieren infraestructura lista para operar, acceso confiable a energía eléctrica, disponibilidad de agua, conectividad logística, seguridad y certidumbre para desarrollar proyectos de largo plazo.

 

Actualmente, los asociados de AMPIP conforman una red de más de 477 parques industriales distribuidos en 28 estados del país. En conjunto, estos complejos suman más de 85 millones de metros cuadrados de superficie industrial, albergan a más de 4,000 empresas y generan alrededor de 3.7 millones de empleos relacionados con las operaciones de sus inquilinos.

La expansión del sector también continúa. La organización tiene identificados 103 parques industriales en construcción, lo que refleja la confianza de los desarrolladores en el potencial de México como destino para nuevas inversiones productivas.

 

 

La integración con Estados Unidos se mantiene sólida

Uno de los indicadores más claros de la relación económica entre México y Estados Unidos es la composición de las empresas instaladas en los parques industriales afiliados a AMPIP.

Actualmente, 44% de los inquilinos provienen de Estados Unidos, una cifra que muestra la profundidad de la integración productiva entre ambas economías y la relevancia que tiene la infraestructura industrial para sostener los flujos de inversión, manufactura y comercio regional.

 

Para AMPIP, esta estrecha relación confirma que la revisión del T-MEC debe verse no solo como un proceso comercial, sino como una oportunidad para reforzar las capacidades internas del país.

 

Competitividad de largo plazo

Durante su conferencia, Guajardo advirtió que México debe evitar decisiones que puedan afectar su competitividad en el corto plazo, ya que las inversiones industriales suelen planearse con horizontes de varios años.

Bajo esta lógica, AMPIP considera que el país debe concentrarse en fortalecer elementos fundamentales como el suministro energético, la seguridad hídrica, la infraestructura logística, la disponibilidad de talento especializado, la simplificación de trámites y la certeza regulatoria.

 

La asociación subrayó que los parques industriales representan el punto de entrada para buena parte de las inversiones productivas que llegan al país y funcionan como plataformas que transforman la integración comercial en empleo, exportaciones y desarrollo regional.

 

Ante una economía global cada vez más enfocada en la resiliencia y la regionalización de las cadenas de suministro, AMPIP considera que México mantiene una posición privilegiada dentro de América del Norte. Sin embargo, para capitalizar plenamente esa ventaja será indispensable acelerar el desarrollo de infraestructura industrial y crear las condiciones necesarias para responder a las nuevas exigencias de los inversionistas internacionales.