La importancia económica del desarrollo inmobiliario para México se puede medir con tres indicadores muy importantes: Su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) del país, la inversión y la generación de empleo.

El Covid-19 determinó un cambio en nuestras rutinas de higiene personal, en nuestras costumbres y por lo tanto en los hábitos de consumo. 

Lamentablemente, la pandemia por el Covid-19 nos está haciendo ver y vivir situaciones que nunca pensamos enfrentaríamos. 

De los diversos segmentos del mercado inmobiliario, el industrial tuvo el menor impacto derivado de los efectos que propició la pandemia del  Covid-19 y se mantuvo como el más sano del nicho comercial. Así lo permiten confirmar los resultados de ocupación y demanda en el segundo trimestre (2T20) a nivel nacional, al igual que los de las compañías especializadas en el sector que son públicas.

El mercado inmobiliario residencial, en sus diferentes segmentos, cuenta con factores fundamentales que garantizan la demanda a mediano y largo plazo. Sin embargo, la crisis por el nuevo Coronavirus tuvo efectos de corto plazo sobre el sector, los cuales se profundizaron por la debilidad que ya venía arrastrando.