Nos encontramos inmersos en el proceso que se podría definir sencillamente como “el fin de un sexenio y el inicio de otro”. Cada seis años lo vivimos, pero el de hoy tiene una marcada diferencia: lo seguimos y evaluamos con lupa.

Aunque los fundamentales del mercado continúan manteniéndose, tenemos que comprender que la manera de hacer negocios ha cambiado. 

La visión que tenemos hoy sobre México nos indica que debemos ser cautelosos, pero siempre tomaNDO decisiones fundamentadAs en un análisis muy realista.

El sector hotelero es de los privilegiados que van a seguir adelante porque están dolarizados. La industria está suficientemente bien organizada como para llenar los espacios que está dejando de promover el Gobierno FEDERAL.

El sector de la vivienda en México presenta un escenario positivo, pero hace falta que todos valoren su importancia para que la apoyen.