Este nuevo estimado forma parte del Informe Trimestral correspondiente al periodo abril-junio, presentado por la Junta de Gobierno del Banco de México. La revisión refleja el desempeño del segundo trimestre, que superó las expectativas pese al entorno internacional adverso.
Para 2025, el rango estimado del PIB se ajustó a entre 0.1 y 1.1%, lo que refuerza una perspectiva de recuperación moderada. Para 2026, también mejoraron las previsiones: El crecimiento pasaría de un punto medio de 0.9 a 1.1%, con un intervalo proyectado de 0.3 a 1.9 por ciento.
Remarcó el subgobernador Jonathan Heath que este ajuste permite dejar atrás la posibilidad de una recesión, aunque advirtió que un crecimiento de 0.6 % aún implica “atonía o estancamiento” en términos económicos.
Y entre los riesgos a la baja identificados, destacan la persistente incertidumbre relacionada con posibles nuevas medidas de Estados Unidos —particularmente aranceles—, así como una desaceleración económica de ese país. Por otro lado, una normalización de la política comercial estadunidense o un mejor aprovechamiento del T-MEC podrían reforzar las expectativas positivas.
En síntesis, el ajuste al alza en el pronóstico de Banxico es una señal alentadora: Aunque la recuperación económica se mantiene frágil, los datos recientes permiten anticipar una leve mejoría hacia finales de 2025 y principios de 2026.
La mejora del banco central en su pronóstico de crecimiento va muy en línea con el consenso de mercado, toda vez que, de acuerdo con la más reciente encuesta quincenal de Citi, la media del estimado de crecimiento para 2025 se ubicó en 0.4% y viene mejorando desde 0.2% de hace un par de meses.