El turismo es una actividad muy importante para la economía de México, por lo que el desarrollo de infraestructura resulta fundamental para el crecimiento del sector y de nuevos polos de desarrollo.

Los puertos se convertirán en motores del desarrollo regional como parte de la estrategia de la administración federal, y las Administraciones Portuarias Integrales (API´s) se transformarán en empresas desarrolladoras de nuevos negocios marítimo-portuarios y logísticos.

Aquellos proyectos ferroviarios que están bien diseñados cuentan con una visión a futuro, porque primero se atiende la vía y luego viene el crecimiento y desarrollo de una región.

Durante muchos años se ha hablado sobre la necesidad de planeación en materia de infraestruc-tura, porque cada vez que hay cambio de gobierno, se piensa, de manera incorrecta, que se reinventa el país.

México necesita una transformación, un cambio que permita el crecimiento que el país merece. Algo que solo la infraestructura puede ofrecer.