Las instalaciones, el equipamiento y los servicios de las escuelas son importantes para el bienestar de los alumnos, pues si bien no garantizan la enseñanza, ofrecen condiciones óptimas de seguridad.

Las ciudades son los motores de crecimiento de los países. La inversión en infraestructura es la que determina la calidad de los servicios que ofrecen y el nivel de desarrollo que alcanzan.

México es el séptimo país del mundo con infraestructura de riego, sin embargo, además de nuevos proyectos, requiere inversión para mantenimiento y seguridad de las presas, modernización de los distritos de riego y lograr mayor eficiencia en todos los ámbitos del mismo.

El modelo energético actual se caracteriza por un crecimiento constante del consumo global del mismo,  basado en combustibles fósiles: por lo que existe la necesidad de incrementar el desarrollo de fuentes de energías alternativas que las reemplacen. México, en particular, tiene mucho potencial para llevarlo a cabo, al grado de ser el cuarto país con mayor atractivo para inversiones en energías limpias.

México tiene una gran oportunidad y potencial para aprovechar la infraestructura hidráulica existente para la generación de energía eléctrica mediante tecnología fotovoltaica. Sin embargo, las cortinas y vasos de las presas de México, que tienen un alto potencial para ello, no han sido aprovechados.