Durante muchos años se ha hablado sobre la necesidad de planeación en materia de infraestruc-tura, porque cada vez que hay cambio de gobierno, se piensa, de manera incorrecta, que se reinventa el país.

México necesita una transformación, un cambio que permita el crecimiento que el país merece. Algo que solo la infraestructura puede ofrecer.

El programa de infraestructura para el año 2020, que se presentó en el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado, tiene un importante enfoque en el desarrollo de la región Sur-Sureste del país.

El Tren Maya va más allá de promover el flujo de turistas y mercancías en la zona, ya que también pretende detonar comunidades sustentables en su ruta y generar un gran impacto económico.