En un contexto donde los ajustes al gasto de infraestructura se acentúan y la inversión representa apenas 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, y de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) constituye una fuente de financiamiento para atraer la inversión privada.

La industria manufacturera del país no podría haberse expandido y seguir haciéndolo si no contara con el respaldo de la infraestructura de edificaciones industriales adecuadas; además de conectividad y transporte adecuado, es decir, todo un esquema de logística óptimo.

La infraestructura en transporte urbano masivo es una necesidad insatisfecha de las grandes ciudades del país, pero también es ya una demanda creciente en ciudades medianas que están en franca expansión.

Para consolidar su posición estratégica como plataforma logística a nivel global, México hace un gran esfuerzo de inversión para renovar y ampliar su infraestructura portuaria.

Durante los próximos años,  el sector aeroportuario mexicano mantendrá un ritmo de crecimiento en su inversión debido, en buena medida,  a la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM) que ya inició su edificación.