Dentro del sector hipotecario en México, al día de hoy vemos un escenario macroeconómico sólido, donde las tasas de interés de referencia del Banco de México (Banxico) parecen haberse estabilizado y con un tipo de cambio nuevamente por debajo de los 19 pesos por dólar. Además, con un nivel de desempleo más positivo con respecto al año pasado.

A largo plazo, en México hay mucho espacio para trabajar en temas de innovación para el desarrollo de nuevos productos hipotecarios. Básicamente se requiere entender las necesidades de los clientes y en base a ello, elaborar nuevos productos.

Una de las grandes fortalezas del mercado hipotecario mexicano es la salud de su portafolio, y prueba de ello es que a junio de 2017, reportó un índice de morosidad de 2.65%, considerado uno de los más bajos en su historia.

Después de cinco años de vigoroso crecimiento, en 2017 el mercado hipotecario ha moderado su desempeño. Podría tener un mínimo crecimiento e incluso, cierto estancamiento en lo que resta del año, pero seguirá sano y dispuesto a repuntar cuando las condiciones lo permitan.

La tasa de interés de referencia que publica el Banco de México (Banxico) ha venido aumentando desde diciembre de 2015, cuando pasó de 3.0% hasta alcanzar 6.25% en febrero de 2017.