El aumento anual de familias, en combinación con clientes motivados por el momentum de los créditos hipotecarios, ha impulsado a la demanda de vivienda.

El sector financiero debe mantener la certidumbre respecto a las condiciones de los créditos.

Durante los dos últimos años la banca ha vivido una agresiva competencia en materia hipotecaria.

Una de las prioridades de la reforma financiera es impulsar la portabilidad bancaria para mejorar la competitividad en el sector.

Tras 15 años de bajas continuas en las tasas de interés de créditos hipotecarios, ronda el fantasma de un repunte.