Un análisis de Monex sobre las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indicó que “el mayor impulso provino de las actividades primarias acelerándose hasta un 6.5% m/m, luego de presentar una contracción de 7.7% en noviembre. Por su parte, el sector secundario se mantuvo en terreno positivo (+0.2% m/m), aunque moderándose del avance registrado en el mes anterior (+0.6% m/m); mientras que las actividades terciarias presentaron una modesta recuperación en el periodo (+0.2% desde -0.4% previo)”.
Al respecto, Monex indicó que “las cifras del IGAE confirman un impulso moderado de la economía mexicana hacia el cierre de 2025”. Agregaron que “pese a la mejora observada del periodo, el acumulado de 2025 mantiene signos de fragilidad…, lo que sugiere una recuperación limitada y sin una consolidación amplia entre sectores y subsectores”.
De cara al fututo afirman de 2026 que “persisten retos asociados a la debilidad en las industrias manufactureras, la incertidumbre en el entorno comercial y un contexto político-económico más restrictivo, factores que podrían seguir acotando las perspectivas de crecimiento. Bajo este escenario, para el cierre de 2026 estimamos una expansión del PIB de 1.29% anual”.
Por su parte, el reporte Econosignal de Deloitte señaló que “durante 2025, la economía global enfrentó una desaceleración asociada a tensiones arancelarias” y en ese contexto el PIB de México habría crecido moderadamente como reflejo de la caída en la inversión y un menor dinamismo del consumo privado.
Agregaron que, “para 2026, anticipamos un entorno retador, influido por el impacto potencial de acciones geopolíticas de Estados Unidos y el proceso de revisión del T‑MEC, lo que podría incidir en la confianza del inversionista y la reactivación de inversiones pospuestas desde 2025”.